Dicho para soltar que alguien está perdidísimo, despistado o fuera de sitio, como si no se enterara de nada ni supiera por dónde tirar. Se usa mucho cuando alguien va a su bola, pregunta lo obvio o se queda mirando con cara de póker. Es exagerado y muy gráfico, y por eso tiene tanta gracia.
"Tío, ¿viste a Paco anoche en la feria? Entre el ruido y las luces iba más perdido que un pulpo en un garaje, preguntando dónde estaba la barra cada dos minutos."