Se dice cuando alguien se manda una locura a lo grande, sin medir mucho las consecuencias, como tirarse de cabeza a algo medio peligroso o re jugado. Va con tono de admiración y de “este pibe está chiflado”, según el contexto. Muy de la Patagonia, con río de por medio, y bastante pintoresca.
"Che, ¿viste al Mati? Se mandó en kayak por esos rápidos y ni chaleco llevaba. Alto inconsciente, pero hay que tener huevos para mandársela así."