Se dice cuando te tirás a dormir después de almorzar y la siesta se te va de las manos, tipo que desaparecés horas y volvés a la vida al atardecer. En Formosa, con ese calorcito pegajoso, es casi deporte nacional. Tiene tono de chicana cariñosa, como diciendo: dale, dejá de hibernar.

"Dale, loco, dejá el ventilador y levantate. Te mandaste una siesta formoseña y ahora querés caer a la oficina como si nada, ni el mate te rescata."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!