Se dice cuando alguien se lo toma con una calma exagerada, como si estuviera de paseo y con un helado en la mano, mientras el resto está a las corridas. Sirve para apurar a alguien que se está colgando o boludeando y no reacciona. Tiene ese tono medio en chiste, medio reto, bien de calle.
"Dale, apurate que el bondi ya está en la esquina y vos seguís mandándote un helado como si fuera domingo, che."