Se dice cuando llegas a un sitio o te metes en un plan y, sin calentar ni nada, te sale todo redondo a la primera. Como si la suerte te estuviera esperando con alfombra roja. Vamos, que aterrizas y ya estás triunfando, sin esfuerzo aparente. Muy de cuando alguien debuta y la rompe.
"El compa llegó a la pega el lunes y el martes ya lo estaban felicitando por cerrar el trato más grande. Llegó y besó el santo, po."