Se dice cuando toca ponerse las pilas y estar atento, como quien se pone en modo vigilancia. Es ir con ojo, cuidarse las espaldas y no confiarse, sobre todo en la calle o en situaciones raras. No es paranoia, es supervivencia con estilo: mejor prevenir que comerse un susto gratis.
"Pana, levanta guardia cuando cruces por el mercado de noche, que hoy la cosa está caliente y no quiero líos."