Dicho en broma cuando se larga una lluvia con viento que te sacude el auto como si lo metieras al lavadero. No es que quede impecable, pero entre el agua y las ráfagas te zafa la mugre de encima. Se usa para reírse del clima bravo fueguino y de la resignación de siempre.
"Che, dejá el auto afuera, que se viene un lavacoches de viento y capaz mañana zafa sin pasar por el lavadero."