En Santiago se dice cuando el carrete se alarga más de la cuenta y termina siendo un recorrido eterno: partís en una casa, después caís a un bar, te invitan a otro depa y de repente ya vai en la calle buscando el after. Es una maratón fiestera, con paradas, historias y cero dignidad al final. Y sí, suele terminar con bajón.
"Ayer fue kilómetro de carrete: partimos en el depa del Mati, caímos a un barcito, terminamos en un after en Ñuñoa y cerramos con completo y tecito a las seis, hechos bolsa."