En Moquegua se dice cuando alguien se queda jato o se aísla del mundo, como si se bajara el chullo hasta taparse la cara y ya no viera ni escuchara nada. Sirve para hablar de un sueñazo brutal o de alguien que está en su nube y no reacciona. Vamos, que se desconectó mal.
"Oe, el Javier se jaló el chullo en plena reunión y roncaba como tractor. Le hablaban, le tocaban el hombro y nada, seguía en modo jato total."