Expresión muy de Nariño para decir que hay que caminar rápido, apurarse y meterle pata, casi siempre porque se llega tarde o se anda a las carreras. Es como decir que no hay tiempo para bobadas y toca moverse ligero. Suena tan nariñense que hasta da risa cuando lo dice la abuela regañando.
En el Valle del Cauca se usa para decir que alguien está coqueteando duro, buscando que la otra persona le pare bolas y le siga el juego. Es como tirar indirectas, miraditas y sonrisas para ver si le copian el cuento. Viene de la idea de pedir ritmo en un baile, y la verdad es que suena bastante sabroso.