Se usa cuando alguien se larga de golpe de un sitio, sin avisar ni despedirse, y deja al resto con cara de ¿y este qué. Es como desaparecer en modo ninja en plena reunión, fiesta o chamba. Suele llevar un toque de sorpresa y un pelín de reproche, porque te deja pagando y con el chisme a medias.
"Estábamos en la fiesta, ya con la música a todo volumen, y el Julián jaló disco sin decir ni chau. Lo buscamos por todos lados y nada, se esfumó."