Se dice cuando te pones a platicar a gusto y sin prisa, nomás por el gusto de cotorrear. Puede ser con cuates, familia o hasta con el vecino, y la charla se alarga porque siempre sale otro tema. No es chisme pesado, más bien pura conversación ligera y bien amena.
En Caldas se usa para cuando alguien se pone a hablar y hablar sin decir nada realmente importante, solo por matar el rato y hacer bulla. Es como charlar por charlar, puro cuento y carreta. A veces es sabroso para pasar el tiempo, pero también puede desesperar un poco si uno solo quiere tomar tranquilo.
Expresión muy de pueblo cafetero para hablar de ponerse a conversar largo y tendido de cualquier cosa, sin afán y con harta risa de por medio. Es hablar por hablar, contando chismes, anécdotas y exagerando un poquito mientras se baja el tinto recalentado. Básicamente es sentarse a perder la noción del tiempo con buena compañía, que eso siempre se agradece.