Se le dice a la persona que vive pendiente de caerle a lo gratis, sobre todo a la comida y el trago. Es el que aparece cuando huele a sancocho, se pega a la mesa y pregunta si quedó “un poquito más”. No siempre es mala gente, pero cansa, porque nunca pone ni para el hielo.
"Pusieron una olla en la esquina y ahí llegó Luis sin que lo llamaran, con plato en mano y sonrisa. Ese pana es jalámpara, no falla."