Se dice cuando alguien se desaparece sin avisar, normalmente para irse a comer o a hacer otra cosa más divertida, dejando plantada a la banda. Es como aplicar la de "ahorita vengo" y nunca volver, pero con antojo incluido. Muy de reunión larga donde ya te dio hambre y cero ganas de seguir ahí.
"Estábamos en la junta del comité y, cuando empezaron con las diapositivas eternas, el Beto se fue por los tacos. Regresó una hora después con su cochinita y bien campante."