Se dice cuando quedas para algo supuestamente tranquilo, sin liarla mucho, pero todo el mundo sabe que es la típica frase gafada. Empieza con una caña y acaba con otra ronda, otra, y de repente estás cantando a grito pelao como si fuese San Juan. En Galicia, lo de ir de tranquis es casi ciencia ficción.
Se usa cuando vas a hacer algo en plan relajado, sin prisas ni dramas, y sin montar un planazo de los que te dejan tieso. Es salir a tomar algo, dar una vuelta o quedar con colegas con cero presión, solo buen rollo y calma. Ideal para fines de semana de resaca o cuando no te da la vida.
Se dice cuando quedas o sales en plan relajado, sin prisas ni dramas: tomar algo, charlar, dar una vuelta y poco más. Es el modo chill de la vida, cero discoteca y cero liarla. Vale para una tarde tonta o una noche suave. Si alguien propone plan tranqui, ya sabes lo que toca.
Se usa cuando alguien propone salir de forma relajada, en plan tomar unas cañas, charlar un rato y volverse pronto. Pero todos sabemos que en Madrid eso suele torcerse y acaba en fiestón, chupitos random y anécdotas que al día siguiente dan un poco de vergüenza ajena. Es la típica mentira piadosa antes del desmadre.