Se dice cuando sales de fiesta en modo desmadre total, con ganas de liarla parda y pasarlo en grande. Vas sin frenos, sin plan y sin pensar mucho en mañana, solo en el jaleo, las risas y acabar donde sea. Muy de cuadrilla, de noche larga y de volver con anécdotas que dan vergüenza ajena.
"Esta noche nos vamos de pipirrana por el centro, así que ponte cómodo y no hagas planes mañana. Si acabamos en una churrería a las siete, tú sonríe y tira."