Se dice cuando vas a toda velocidad, sin frenos y con prisa de la buena. Es como ir a tope, a toda mecha, casi como si el coche fuera un cohete y tú fueras pegado al asiento. Muy de calle para exagerar que ibas rapidísimo. Vamos, que ibas fino, pero peligroso.
"Salimos tardísimo y el Dani se puso a pijo sacao por la autovía pa' pillar el bus, y yo agarrado al asiento rezando y mirando el radar."