Dicho huilense para cuando sales sin plan fijo, a la improvisada, confiando en que algo bueno aparece por ahí. Es el típico modo de andar sin agenda: caminar, caer donde sea, ver qué se arma y dejar que la tarde decida. Suena medio cantadito y tiene ese sabor de parche relajado.
"¿Y entonces qué, parcero, plan o qué? Nada, vámonos a peye panal por el centro, miramos qué se arma y de paso nos tomamos una pola."