Se dice cuando algo pinta raro, sospechoso o con final de desastre, como si el ambiente ya viniera cargado de trago barato y malas decisiones. No es que huela literal, es esa intuición de que ahí va a haber lío, pelea o papelón. Muy de parche: si te huele a cañazo, mejor abrete antes de que te salpique.
"Ñero, ese parche me huele a cañazo: ya vi al man todo prendido y a la policía dando vueltas. Mejor abrimos de una antes de que se arme el mierdero."