Se dice cuando alguien se pone dramático de más, exagera un problema y arma novela por cualquier pavada, como si todo fuera tragedia. Es el típico que se victimiza, suspira fuerte y te hace sentir culpable por una tontería. Muy de charla cotidiana, para bajarle el humo a alguien. Y sí, da un poquito de risa.
"Dale, Marce, no te hagas el sangrietón y llamá a Ana. Capaz se perdió con el GPS y vos ya estás armando telenovela en pleno grupo de WhatsApp."