Se dice cuando te quedás rumiando una idea sin parar, dándole vueltas y más vueltas a la cabeza, como si tu cerebro estuviera zapateando adentro del marote. Es pensar de más, preocuparse al pedo y no llegar a nada. Muy de charla cotidiana, para cortar la rosca y bajar un cambio.
"Che, dejá de hacer zapateo en el marote con el examen, si ya estudiaste. Vamos a clavarnos unas empanadas y listo, no te quemés la cabeza."