Se dice cuando alguien hace el ridículo a lo grande o queda fatal delante de la peña, normalmente por un fallo, un despiste o por pasarse de listo. Vamos, que te marcas una escena que da vergüenza ajena y luego quieres que te trague la tierra. Muy de usarlo con ese tono de: madre mía, qué cuadro.
"En San Fermín, Iñaki fue a vacilar de recortador, se enganchó con la valla y acabó rodando por el suelo. La cuadrilla no paraba de reír: hizo un papelón fino."