Se refiere a montar un espectáculo innecesario y exagerado sobre algo que no lo merece, como convertir una pavada en una telenovela dramática patagónica.
Se usa cuando alguien arma un show exagerado por una tontería, como si estuviera en plena función de circo por algo mínimo. Es básicamente hacer un drama innecesario, con ese sabor falconiano bien sabroso. Y hay que admitir que a veces el espectáculo es tan ridículo que hasta provoca risa.
Se dice cuando alguien exagera todo y arma un show innecesario por una tontería, como si estuviera montando un circo completo con payasos, luces y todo el rollo. Es básicamente hacer drama de más por algo mínimo. Y la verdad, a veces da risa ver cómo se prenden por cualquier cosita.