En Barcelona se dice en plan coña cuando alguien arrasa con la comida en un evento, como si estuviera robando, pero sin delito, solo cara dura. Es el típico que en una cata de vinos se pilla media bandeja de croquetas antes de que el resto huela el jamón. Da rabia, pero tiene su arte.
"En la cata, Julián hizo un atraco y se llevó tantas croquetas que al final brindamos con aire y un triste trocito de pan con tomate."