En Sonora, esta frase se usa cuando alguien se pone terco y repetitivo con un tema, como estar dale y dale hasta que el otro ya no aguanta. Es básicamente insistir, presionar o fastidiar con lo mismo, ya sea para convencer, reclamar o nomás por necio. No tiene que ver con planes maestros, aunque a veces sí te sacan de quicio.
Cuando algo está súper enredado o confuso, como cuando intentas entender el WhatsApp un domingo después de la fiesta.
Expresión muy de Durango para hablar de cuando alguien amanece todo apachurrado después de la desvelada, se levanta tardísimo y anda como zombi todo el día. Juega con el doble sentido de la machaca como platillo típico y la idea de estar todo deshecho. Es como decir que sigues en modo resaca total, sin ganas de nada.