Dicho bien norteño para exagerar que hace un frío de la fregada, de ese que te cala los huesos y te deja tieso. Se usa cuando el clima está tan helado que parece que te metiste a una hielera o al refri. Ideal para quejarse con humor y dramatismo, como buen sinaloense.
"Compadre, hace más frío que en una hielera, ya me puse doble calceta y ni así. Hasta el perro se metió abajo de la cobija y no quiere ni asomarse."