Se dice cuando alguien se pone a alardear a lo bestia o a inventarse la película, como si estuviera vendiendo humo. Vamos, que está exagerando, metiendo cuento y dándose más bombo del que toca. Sirve para bajarle los humos a alguien sin soltarle un sermón, y queda bien cortante.
"Dice que conoce al ministro y que le van a dar curro fijo, pero ni tiene número guardado. Déjalo, ese man está hablando esa full otra vez."