Se dice cuando algo te sabe o te huele a campo, como a comida casera, leña, tierra mojada o vida tranquila lejos del ruido. Puede ser un plato, un mate, una casa o hasta el aire de un pueblito. Es medio nostálgico y bien sureño, de esos que te dejan con ganas de quedarte.
"Oye, esta cazuela quedó con gusto a campo, con su cilantro y todo, dan ganas de irse al sur y olvidarse del taco."