Apodo para alguien bien de cerro, de esos que se creen aventureros de nacimiento y viven metidos en el monte. Siempre anda con la mochila lista, se pierde feliz entre árboles, ríos y barro, y vuelve contando historias como si fuera explorador. En Aysén suena cariñoso, medio en broma, para el que no se queda quieto ni aunque nieve.
"¿Cachai al Juan? Se fue de nuevo pa'l cerro con la carpa y el mate. No aprende más, ese compadre es gato de monte y vuelve lleno de barro."