En Santiago del Estero, decir que algo es una flor es tirarle un piropo grande. Se usa para marcar que algo salió buenísimo, que está de primera o que alguien se mandó una obra maestra. Es como decir que está impecable, de lujo, en su mejor momento. Bien dicho, suena re santiagueño y queda joya.
"Che, el asado que te mandaste anoche fue una flor, estaba tan tierno que se cortaba con la mirada. Traé otro choripán y dejá de hacerte el humilde, culiau."