Se dice cuando ya te cuadraron el plan playero y básicamente estás comprometido a caer sí o sí a La Guaira, sea al malecón, a la playita o a comerte un pescado frito con una Polar. Suele salir en planes improvisados, de esos que arrancan con una birra y terminan con arena hasta en el alma. Y sí, es puro entusiasmo costeño.
"Epa, deja la ladilla y firma La Guaira mañana, que ya cuadramos carro, neverita y unas birras. Te quiero viendo el atardecer en el malecón, no pegado al sofá."