Se dice cuando alguien termina aceptando un trato medio chimbo, casi a regañadientes, porque no le queda de otra o porque prefiere evitar un peo más grande. Es como rendirse con estilo y decir: bueno, firmo y ya. Suele sonar a resignación, pero también a humor negro caraqueño.

"Chamo, me tocó firmar el pacto y quedarme cuidando a mi hermanito todo el finde, porque si decía que no, mi mamá me armaba un peo y quedaba peor."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!