Se le dice a alguien que es una riata para lo suyo, de esos que traen talento y habilidad de sobra y siempre sacan el jale como si nada. Es un halago bien norteño para reconocer a alguien que se rifa, que resuelve y hasta parece que trae turbo. Y sí, suena medio raro, pero pega.
"El vato armó el evento, consiguió el sonido y todavía se aventó la carnita asada. No, pues figura de máquina, se rifó macizo."