Se dice cuando andas con la energía por las nubes, acelerado, hiperactivo o con mil cosas en la cabeza, como si estuvieras en modo turbo. Puede ser por café, por emoción o por estrés, depende del tono. Es de esas frases que suenan a que no te para ni un semáforo.
"Me metí dos guayoyos y ahora estoy a millón, pana. Si me pones reguetón, te limpio la casa, saco al perro y todavía me queda gasolina."