Se dice cuando alguien va sin rumbo, está descolocado o ha perdido el control de la situación. Puede ser literal, como ir perdido por ahí, o más figurado, como tener la vida hecha un lío. Suena a bronca con guasa, tipo: espabila, que vas dando bandazos. Muy de calle y bastante gráfico.
Se dice cuando alguien se dedica a procrastinar tanto que sabe más de la vida personal de las Kardashian que de sus propias tareas.
Se dice cuando alguien va sin rumbo, está descontrolado o se le está yendo todo de las manos. También vale para planes que se tuercen y acaban fatal, como cuando improvisas demasiado y terminas liándola. No es tanto “pasarse de listo”, es más “voy a la deriva”. Y sí, suena a bronca con cariño.