Se usa para decir que alguien anda de lo mejor: tranquilo, contento y sin estrés, como cuando todo te sale bien y no te falta nada. Es el equivalente a estar al cien, pero con sabor catracho. Ideal para responder cuando te preguntan cómo estás y querés sonar bien relax.
"¿Cómo amaneciste, vos? Papi, con el cafecito y la baleada ya quedé millón, hoy nadie me arruina el día."