Se dice cuando alguien está metidísimo en el alboroto, el gentío o el corre corre del momento, ya sea una fiesta, una protesta o el chisme del barrio. Vamos, que no está mirando desde lejos, está en primera fila y opinando. Muy de calle y bien sabrosa para describir a quien se pega al bululú.
"Chamo, ayer estabas metío en la bulla con el chisme de la vecina y el loro bocón, no te faltó sino vender cotufas ahí mismo."