Se dice de alguien que está totalmente desorientado, confundido o fuera de sitio, como si no pillara ni una y no supiera por dónde tirar. Vale para una clase, un curro nuevo o cuando te sueltan un plan y te quedas en blanco. Es un dicho muy andaluz y bastante gráfico, la verdad.
"En la reunión de la empresa, Paco estaba más perdido que un chivo en un garaje, asentía a todo y luego preguntó dónde estaba el baño por tercera vez."