En México se dice de alguien que anda insoportable, pesado o con actitud de creído, como si todo le molestara o se sintiera la última coca del desierto. Puede ser por estar de malas, por estar chingue y chingue con bromas, o por ponerse bien sangrón. Suena fuertecito, pero es súper común.
"Ya, Juanito, neta bájale. Desde que llegaste a la fiesta estás bien mamón con tus bromitas y ni dejas platicar a gusto."