Se dice cuando alguien está hecho bolsa, con mil achaques a la vez, como si llevara un hospital encima. Entre dolores, resfríos, contracturas y lo que pinte, no zafa de una. Es una forma exagerada y bien gráfica de decir que estás para el arrastre. Dramática, sí, pero bastante efectiva.
"Che, Jorge no cayó al asado porque está hecho un hospital: le duele la espalda, anda resfriado y encima se torció el tobillo. No pega una, pobre."