Se dice cuando alguien aparece demasiado arreglado, prolijo y con pinta de importante, como si estuviera en campaña y fuera a pedirte el voto. Va para el que cae de traje, perfumado y peinado, aunque sea para ir a la esquina. En Mendoza suena bien irónico, medio en joda, pero con admiración también.
"Che, ¿y vos? Caíste de camisa planchada y zapatos lustrados. Estás hecho un candidato, y nosotros en ojotas comprando tortitas."