Se dice de alguien que está desbordado de fuerza, energía o brío, como un bagual, o sea, un caballo cimarrón del campo. Puede ser elogio si el tipo no se cansa nunca, o medio queja si está imposible de frenar. Muy de aire rural, bien criollo, de esos que suenan a polvo y potrero.
Se dice de alguien que anda indomable, arisco o medio salvaje, como un bagual, un caballo cimarrón. Va para el que no se deja mandar, se te planta y hace la suya sin pedir permiso. Puede ser en broma o con un toque de queja, según el tono. Bien del norte y bien gráfico.
Se dice de alguien que anda re desbocado, como animal salvaje, sin freno ni filtro. Puede ser por estar de joda, enojado o pasado de rosca, pero la idea es la misma: no lo parás con nada. Es bien del norte y suena a campo, a gauchada y a quilombo lindo.