Se dice de alguien que está despatarrado, tirado y más pancho que un rey, como si el mundo no fuera con él. Va con ese aire de cero apuro, cero estrés y mucha fiaca, normalmente mientras los demás están a las corridas. No es precisamente un elogio, pero tiene su gracia cuando lo ves ahí, fresquito.
"Che, mirá al Juancho en la reposera, mate en mano y panza al sol. Está hecho un abanico y nosotros acá a las corridas con el laburo."