Se usa cuando estás reventado de cansancio, sin batería y con cero ganas de hacer nada. Es como decir que quedaste hecho bolsa después de laburar, estudiar o pegarte una joda larga. La gracia es la comparación con el chicharrón, bien frito y crujiente, que ya no da más. Bien de campo y bien gráfica.
"Me clavé doce horas de laburo y después el asado con los pibes, quedé frito como chicharrón. Si me hablás, te contesto mañana."