Se dice cuando estás llenísimo después de comer, en plan que no te entra ni una miga más. Es el típico estado post fabada, cocido o merendola de casa la güela, cuando te quedas medio tieso en la silla. Muy asturiano y muy real. Si alguien te ofrece postre en ese momento, casi que es un ataque.

"Menuda fabada, chaval. Estoy fartuco, no me saques ni casadielles ni nada, que como me mueva reviento."

Expresión muy asturiana que se usa cuando has comido tanto que estás a reventar, lleno hasta las cejas y sin ganas ni de mirar un postre. Es ese punto en el que pasas de satisfecho a plantearte por qué pediste otra ración. Y hay que admitir que suena tan graciosa como peligrosa para el cinturón.

"Metí tal fartura de cachopos y culines de sidra que acabé tan fartuco que casi tengo que bajar del chigre rodando escaleres abaxo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!