En Venezuela se usa para decir que alguien quedó bien metido en un problema, amarrado de manos o sin salida. Puede ser por deudas, un compromiso, un chisme o una situación que lo tiene atrapado y sin margen de maniobra. Es como estar enredado hasta el cuello y no ver por dónde zafarse. Bien gráfico, pues.
"Pana, Ricardo está enchirletado con esa deuda, el banco lo llama a cada rato y él ya ni sale, puro inventando excusas y contando los reales."