Se dice cuando te ves metido en un lío gordo o en una situación complicada, de esas que se enredan y ya no sabes ni por dónde salir. Vale para broncas, marrones, malentendidos o planes que se tuercen. Vamos, que la cosa pinta regular y te toca apañártelas como puedas.
"Con lo de Pepe y el grupo de WhatsApp, estamos en un percal que flipas: uno dice una cosa, otro la contraria y al final nadie sabe quién trae la comida."