Se dice cuando alguien anda metido en un drama o chisme tan exagerado que parece una telenovela, con lágrimas, gritos y poses de protagonista. Sirve para burlarse un poquito de la intensidad ajena o para admitir que uno mismo se armó un rollo innecesario. Muy de aquí, porque en Venezuela lo novelero se nos da naturalito.
"Marico, Pedro otra vez peleando por WhatsApp y poniendo estados tristes, está en novela full. Ya hasta la vecina se enteró y ni vive en el edificio."