Se dice cuando estás en racha de curro intenso, sin parar ni para mirar el móvil, como en plena vendimia: todo el mundo a una, prisa, sudor y cero descanso. No es que sea fácil, al revés, es una paliza, pero también tiene ese puntito de orgullo de decir: hoy he rendido como una bestia.
"Entre el curro, la mudanza y ayudar a mi primo con el bar, he estado en modo vendimia todo el finde, ni siesta ni nada."