Se dice cuando alguien va a su ritmo, sin prisas y con esa calma de pueblo que parece que el reloj va más lento. Es como activar el modo relax y tomarse la vida con pachorra, disfrutando de lo simple. No es que sea una fiesta diaria, es más bien tranquilidad con arte. Y oye, se pega fácil.
"Desde que Juan se fue al pueblo, va en modo manchego total, se toma un vino, charla con el vecino y ni los bocinazos le mueven una ceja."